Feminismos

«Hubo un tiempo…»

Nuestro mayor problema como creadoras, artistas y feministas es que, como nos advierte Teresa de Lauretis, “la mayoría de las teorías disponibles de lectura, escritura, sexualidad, ideología o cualquier otra producción cultural, están construidas sobre narrativas masculinas de género, tanto edípicas o anti-edípicas, limitadas por el contrato heterosexual”.

​Para construir un pensamiento crítico hay que armarse de valor, de sabiduría, de ingenio, de empoderamiento, y para ello se hace fundamental realizar una deconstrucción a la vez que una genealogía del pensamiento canónico.​

Rescatar a las pensadoras críticas con el sistema patriarcal y capitalista, que nos permita comprender plenamente los planteamientos de la cultura hegemónica, a la vez que hacer justicia con aquellas que tuvieron el coraje y la lucidez de ser disidentes del orden establecido, y seguir sus pasos. Para, y entonces sí, reescribir y resignificar las narrativas culturales, artísticas y semióticas.